PRAXIS VERTEBRAL TIBETANA

La praxis vertebral tibetana es un método de manipulación de la columna que se utiliza para prevenir y tratar enfermedades articulares, que puede realizarse en cualquier etapa de la vida, desde niños hasta ancianos. En Argentina, por ejemplo, uno de los principales formadores es el Dr. Rubén Pistacchia, kinesiólogo que se doctoró relacionando la praxis vertebral en patologías de rodillas.

Ph. Paulo Lezcano

En Ushuaia, entre los principales referentes y profesionales podemos destacar al Lic. Juan Carlos Echazú. "Tengo 23 años como Lic. en Terapia Física y actualmente me continúo capacitando en este método con el Dr. Pistacchia". En exclusivo para LAMUY, el Lic. Echazú se refirió sobre la aún vigente práctica milenaria, sus interesantes aplicaciones y numerosos tips para mejorar la salud.


¿En qué consiste la praxis vertebral? ¿Cómo se desarrolla la sesión?

Es un método manual y natural de manipulación de la columna vertebral que se utiliza para prevenir y tratar enfermedades articulares, sin usar medicamentos. Cualquiera de las 33 vértebras pueden estar desplazadas o con poca movilidad a causa de caídas, malas posturas o un movimiento inadecuado y en consecuencia, traer trastornos en el cuerpo, incluso a nivel emocional o psíquico. La sesión se da en un ambiente de confidencialidad, individual y personalizado. Se utilizan las manos, los dedos y codos para realinear cualquier desplazamiento vertebral a nivel de cuello, zona dorsal, lumbar (cintura y caderas) y sacro (coxis o huesito dulce).


¿Qué patologías pueden tratarse en la sesión?

- Artritis, lumbalgias, ciatalgias, hernias de disco, problemas cervicales, dolores de hombro, codos, muñeca, caderas, rodillas y pies (excelentes resultados en fascitis plantar y hallux valgus o juanete).


- En signos y síntomas que avisan como alarma: dolores de cabeza (cefalea-migrañas), mareos, vértigos, adormecimientos, ardores o pinchazos en manos o piernas, calambres nocturnos, zumbidos en los oídos.


- Trastornos centrales, problemas respiratorios, digestivos, disfonía, urinarios, etc.

Puede realizarse en cualquier etapa de la vida, desde niños hasta ancianos. No presenta contraindicaciones importantes.


¿Es preciso, además, modificar nuestros hábitos?

Paralelamente con el tratamiento, es necesario modificar hábitos que han llevado a la persona a esa situación. Prestar atención a posturas (uso del celular llevando la cabeza muy abajo; actitud laboral; buena silla, estable y en la altura correcta para cada uno, etc.), tomar descansos de las actividades y variarlas si es posible. Realizar gimnasia saludable, practicar actividad física, no aumentar mucho de peso, porque afecta a la postura y quita movilidad, además de afectar el funcionamiento interno, etc. En definitiva, quererse más, y prestarse atención. Buscar un equilibrio físico, psíquico y emocional.


¿Qué otros tips nos pudiera recomendar?

No es igual leer un libro, tablet o celular teniéndolo en la mano casi “mirándose el ombligo”, que apoyarlo en una mesa o en un almohadón para no tener que agachar demasiado la cabeza. Los ligamentos de la nuca y la columna se encuentran en una tensión que, al hacerlo habitualmente, no son saludables. En la oficina, taller, cocina o jugando a las cartas, por ejemplo, cuidar no levantar los hombros. No mirar tv o leer en la cama, es preferible tener un silloncito donde apoye los brazos y que estén los hombros relajados y el cuello sin mucha tensión. Como compartí en otras notas: SALUD ES MOVIMIENTO. Hasta la próxima.


Lic. Juan Carlos Echazú

Terapista Físico / MN5719-MPTdeF-03

Turnos y consultas: (02901) 15-606618


Por Jonatan Berrutti



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