ENTREVISTA A UNA MAMA LEONA

Actualizado: 16 de oct de 2019

Como sabrán, esta edición está destinada a ellas, las mamás. Por eso tuvimos el placer de entrevistar a una ex “Leona” y devota del hockey y del esquí, pero más aún una verdadera apasionada de su rol de mamá. Ella es Ana De Vilmar, a quien los invitamos a conocerla.

© MGonzalez

¿Cuándo descubriste tu pasión por ese deporte?

A.D.V.: La pasión es algo que se lleva adentro, algo que está latente en una y llega un momento en que se despierta mucho, pero la venís construyendo antes de darte cuenta que tenés esa pasión por el hockey. En mi caso comenzó a los 5 años cuando acompañaba a mi papá, Otto De Vilmar, que era entrenador en GEBA y hoy con sus 91 años sigue yendo a entrenar a las arqueras, a apoyar y acompañar al equipo técnico de River, enseñándoles, trasmitiéndoles su pasión por el hockey. Mi mamá también fue jugadora de hockey profesional.


¿Cuánto influyeron tus papás en tu pasión por el hockey?

A.D.V.: Ambos pertenecieron al seleccionado argentino de hockey, se hizo un seleccionado del mundo en un momento y fueron eligiendo uno o dos jugadores del continente y el arquero de ese equipo fue mi papá; así que, un orgullo tremendo para mí como hija. Mamá y su hermana también fueron jugadoras del seleccionado de hockey. Luego, con el tiempo ellos se cruzaron, se conocieron, nací yo y me llevaron por el mismo camino, a mostrarme el deporte, entrenarlo y practicarlo y la pasión se nota ahí cuando hacés algo porque te nace, te brota por jugarlo y no porque alguien te lo diga, sino porque es algo tuyo que disfrutás muchísimo de hacer.



Sabemos que fuiste parte del equipo nacional de hockey (Leonas), ¿cómo fue esa experiencia?

A.D.V.: Sí, fui jugadora del seleccionado argentino de hockey tanto en junior como en mayores, estuve en americanos y panamericanos, la verdad fue muy lindo, a todos nos gusta llevar la camiseta argentina y representar a nuestro país en algún momento. Si bien en nuestra época escolar todos cantamos y escuchamos el Himno, hacerlo con la remera argentina puesta, previamente a un partido es realmente muy emocionante, te pasan por la mente muchas cosas, todos los esfuerzos que hiciste para lograr y llegar a estar viviendo ese momento y lo que te toca enfrentar representando a tu propio país. Son vivencias y experiencias muy lindas, me formaron como persona en un montón de cosas, no solo en el deporte sino en aquellas que vas viviendo día a día, etapa por etapa, así que, sí, fue muy buena. Luego, en el año 2000, se llamó al equipo “Las leonas” porque casi quedan fuera en clasificaciones y terminaron ganando ¡unas genias!


¿Qué representan ellas para vos?

A.D.V.: Creo que así como en ese momento decidieron ponerse ese nombre, marcaron un tema, esas leonas muestran la lucha de las mujeres, jueguen o no jueguen un deporte. Hay muchas mujeres que son leonas en la vida, leonas al salir a la lucha por sus hijos, leonas al enfrentar una enfermedad, al cumplir bien su trabajo y hacer que otros crezcan. Hay muchas mujeres mamá leonas de la vida, luchadoras, perseverantes, constantes, con ansias de superación, de acompañar para crecer, para ser un hombro de apoyo y superar con todo éxito las ansias de cumplir sus sueños y los de otros.


¿Cuánto de lo allí vivido tratás de inculcarles a los jugadores juveniles de hockey de nuestra ciudad?

A.D.V.: Más que inculcar me gusta transmitir los valores, las experiencias vividas, hacerlo desde el compartir con ellos los entrenamientos, enseñarles a tener sueños, aunque a veces sean altos y difíciles de lograr, que se focalicen en el recorrido para hacerlos realidad y en ese camino ir cumpliendo metas más cortas, que los ayuden a intentar cumplir el sueño mayor, y aunque este no se cumpla que se queden con la enseñanza de todo lo vivido para llegar adonde llegaron. Todas esas pequeñas metas logradas que los ayudaron a estar más cerca del objetivo final y todo el disfrute que ello implicó. Para bien o para mal, el éxito está en el camino recorrido para llegar ahí.


© MGonzalez

Como jugadora, profe y mamá, ¿qué se siente tener hijos que siguen tus pasos?

A.D.V.: ¿Qué te puedo decir?, ¡orgullo total!, pero lo sentiría aunque no sigan mis pasos. Belén y Santy son mi mayor orgullo y, hoy, verlos desplegar sus pasiones en los deportes o actividades que eligieron es lo más lindo que me puede pasar como mamá, poder acompañarlos en esos momentos es como volver a vivir esas pasiones que tenía de chica por el deporte.


Por último, y agradeciéndote por tu tiempo, ¿qué mensaje dejarías a todas las mamás en su día?

A.D.V.: Agradezco, estoy contenta con la mujer que soy, gracias a mi mamá y a mi papá que me trasmitieron valores sanos para ser la mujer que soy hoy. Y un mensaje para todas las mamás, que para mí son leonas, todas ellas lo son, luchadoras, que están todo el tiempo pendiente de sus hijos, que los acompañan, que les ponen límites que en el momento no entienden, pero que de grande los agradecen. Mi mensaje a todas las mamás es que puedan soñar, disfrutar, festejar con sus hijos y su familia. Que sean felices y que les trasmitan eso a sus hijos, ese es el mejor legado que les pueden dejar.

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