ACCESORIOS DEL FIN DEL MUNDO

Si de diseño de autor hablamos no podemos dejar de lado los accesorios artesanales que realiza Federico Bruni en nuestra querida ciudad. Están hechos con materiales característicos de Tierra del Fuego, lo que le permite, hoy, venderlos y hasta exportarlos, ya que sus creaciones están dando vueltas por el mundo. Por ello, dialogamos, en exclusivo, con él para que nos cuente un poco más de qué se trata su innovador proyecto.


© MGonzalez

Nos gustaría que nos cuentes cómo nació tu emprendimiento.

F.B.: El emprendimiento surge como parte de la evolución en mi proceso creativo artístico, casi como un hobby, y por curiosidad, comencé a reciclar el aluminio de las fotocopiadoras y lo usé para armar piezas de joyería con metales reciclados hasta que incorporé madera a modo de prueba y me gustó mucho más. Tan fuerte fue el proceso que terminé reemplazando metal por madera y obtuve resultados muy variados y creativos donde el metal casi no aparece.


Podrías contarnos, brevemente, qué productos realizas.

F.B.: Los productos que realizo son muy variados, anillos, amuletos tallados y colgantes.


¿Todos los productos son artesanales? ¿Vos mismo los diseña?

F.B.: Sí, todos los procesos son manuales. Solo uso máquinas de corte, lijado y perforación. Y los diseños también, son exclusivamente míos, excepto los que actualmente hago para una marca de ropa que está por lanzarse al mercado que son diseñados por la dueña de la marca a pedido.


Sabemos que tu emprendimiento está creciendo a tal punto que algunas de tus piezas ya se están exponiendo en diversos ámbitos, ¿cómo vive esa experiencia?

F.B.: Es un gran orgullo para mí poder llegar a otros destinos empezando por el nuestro, y en simultáneo con piezas que van, por ejemplo, al Museo Eduardo Sívori donde expuse obras hace unos años. Lo vivo normal, aunque de algún modo es un premio al sacrificio, a la visión y la constancia, que son vectores de crecimiento. Es un primer paso real ya que otorga visibilidad más allá de las redes y deja un marco referencial que me impulsa a seguir creciendo.


¿Todas sus piezas son realizadas con materiales autóctonos de la zona?

F.B.: La mayoría sí, madera de lenga, ñire, calafate, entre otros; a veces con inclusiones de hueso, roca, metales y acrílico, también maderas que consigo del resto del país.


Además de tu línea de accesorios, también te encontras realizando una línea de botones exclusivos, ¿podría contarnos de qué trata ese proyecto?

F.B.: Sí, estos botones son parte de un proyecto surgido en una capacitación donde conocí a las hilanderas y tejedoras fueguinas, quienes al ver mi trabajo en madera ni dudaron en pedirme botones. Nos reunimos y previo debate armé varias propuestas de diseño y cotización para que elijan; a partir de ahí salió un pedido y en pocos días estaban adquiriendo cuatro sets de botones. El proyecto trató siempre de cubrir una necesidad real. Cabe destacar que en toda la Patagonia no se conoce ningún fabricante de botones y en Tierra del Fuego mucho menos; estaba frente a un renglón histórico, había fabricado los primeros botones de madera en la historia de nuestra ciudad y en la historia de las hilanderas y tejedoras de TDF. Creo que eso fue lo más rico del proceso.


¿Qué sentís al ver que sus piezas y diseños están recorriendo distintas partes del mundo?

F.B.: Para mí es un gran placer ver que mi trabajo sale a otros destinos desde este rincón. Estoy más que agradecido con nuestro bosque y nuestra tierra que me dan tanto.


Por último y agradeciéndole por tu tiempo, ¿qué mensaje dejaría a todas aquellas personas que quieren emprender y no se animan?

F.B.: Creo que primero que nada uno debe creer en sí mismo y en su producto, capacitarse, entrenarse en el oficio, ser humilde y dejarse enseñar cuando no se sabe algo o mucho. Con animarse no alcanza, uno debe poder transmitir algo con lo que hace, enfocarse y levantarse en cada caída, a su propio ritmo y, fundamentalmente, ser agradecido al aprender de los maestros que nos dan todo.


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