UN GALAN QUE NO PASO DESAPERCIBIDO

En Ushuaia es normal recibir turistas, pero hace unos días tuvimos el placer de contar con la presencia de un galán de novela, sí, del reconocido actor y músico Gustavo Guillén, quien vino a pasar unos días y a realizar algunas actividades. Hablamos con él para que nos cuente, en exclusiva, sus experiencias en nuestra querida ciudad.

© MGonzalez

Sabemos que estuviste en nuestra ciudad, ¿cómo viviste la visita?

G.G.: La viví casi y prácticamente como un sueño. Jamás imaginé que me iba a deslumbrar tanto, ya que la conocía de verla por los medios, pero siempre hay diferencias al estar en el mismísimo lugar, que me sorprendió gratamente por la geografía, por lo que representa turísticamente, por el recibimiento de la gente, su calidez y respeto, divinamente. La verdad que yo lo viví como una especie de sueño porque no terminaba de caer en la realidad, de lo que verdaderamente era. Eso ocurre cuando uno tiene otras costumbres por vivir en otro lugar, rodeado de otras historias. Descubrir lugares como este, tan bello, te hacen sentir que estás viviendo un sueño, afortunadamente fue una hermosa realidad, que no solo me llevó a descubrir un hermoso lugar del mundo sino a su maravillosa gente.


¿Qué fue lo que más te gustó de Ushuaia?

G.G.: La geografía, el trato de la gente, la cordialidad, la amabilidad, respeto. Cuando estaba por cruzar la calle me sorprendió mucho un automovilista que frenó automáticamente para darme paso. Se toman otros tiempos. Teniendo en cuenta que es un lugar turístico parece que la gente del lugar ensambla con los extranjeros y se genera un mix, te diría, perfecto.


¿Tuviste la posibilidad de probar algún plato típico de nuestra Provincia? De ser así, qué fue lo que más te gustó.

G.G.: La verdad que exactamente típico, no, pero sí me llevé una gran sorpresa en el restaurante “El viejo marino”que nos atendió muy amable y desinteresadamente, donde pude probar mariscos, pescados. Se me cayó la mandíbula con la picada de mariscos que estuvo ¡espectacular! Jamás la había probado. El dueño se sentó con nosotros y nos contó su historia; otros modos, otros tiempos, y amor por las cosas, como en este caso, la pasión y dedicación por la cocina.

© Francis Whiox.com

¿Qué recuerdo te llevaste de esta primera visita a Ushuaia?

G.G.: El recuerdo que más me llevo creo que tiene que ver con la amorosidad y afectuosidad de la gente, me trataron de maravilla. Creo que me trataron mejor que a Al Pacino y Leonardo Di Caprio, creo que me trataron mejor que a todos ellos juntos, je, je. Me llevo ese recuerdo que es invaluable. Y más aún, cada vez que entraba a la habitación del hotel “Altos de Ushuaia”, me encontraba directamente con la vista al canal Beagle, la montaña, las casas, los barcos y hasta un arcoíris al que pude retratar, pero que quedará en mi retina hasta mis últimos días. Ese es el recuerdo más fuerte que me llevo del lugar desde lo visual, y en lo emocional, muchos.


Para ir concluyendo, ¿puede ser que contemos con su presencia nuevamente?

G.G.: Sí, sí, por supuesto que voy a volver pronto porque se establecieron vínculos muy lindos e interesantes, sobre todo con la gente de Agustino. La verdad es que Eugenia, una excelente persona, estuvo a disposición hasta último momento, independientemente de haberme vestido para el evento en el que participé en la conducción con Nico Oliva en el Paseo del Fuego, a quienes les estoy más que agradecido, y a todos los que hicieron posible que esta actividad se realice. Y, sí, estaré volviendo pronto porque estamos tratando de hacer nuevos proyectos con la gente de Agustino, y también otros que quedaron pendientes en este corto viaje. Nos dimos cuenta que nos faltó tiempo para hacer algo más, el regreso es inminente y, por supuesto, que se van a enterar.

© MGonzalez

Por último, y agradeciéndote por este tiempo, ¿qué mensaje te gustaría dejar a quienes lean esta nota?

G.G.: Por último me gustaría agradecer al público fueguino por su agradable y cálido recibimiento. Fue un placer estar en esa ciudad unos días, a la que volveré muy pronto. Y agradezco a todos los que hicieron posible mi presencia en nada más ni nada menos que el Fin del Mundo. Agradezco a Agustino por vestirme, a uno de los mejores hoteles de la ciudad como es “Altos de Ushuaia” por hospedarme. También a “One Sport Center” por dejarme jugar un picadito de fútbol en sus hermosas canchas en este paso fugaz por allí. A Anoka, para quien grabé un spot publicitario. Al shopping “Paseo del fuego” por confiar en mí para participar del evento. Y a estas personas maravillosas que gestionaron todo: Marcelo Villagra y Daiana Lugo, Velas Producciones y Whiox.com Francis Mazzucco, quien fue el encargado de llevar adelante toda la cobertura audiovisual.

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