LA TIERRA DEL FUEGO Y LOS PARTICULARES SABORES QUE NOS OFRECE…

Sin dudas es un territorio difícil por su geografía, su clima y su ubicación… pero quienes lo habitamos y elegimos sabemos que todo eso hace a su esencia también… que sería de este lugar sin el clima cambiante, sin los vientos que hacen silbar al aire puro, sin la nieve que viste de blanco todo lo que encuentra y sin las montañas, que como centinelas milenarios, nos cobijan y protegen todos los días… que sería de la Tierra del Fuego sin sus características virtudes de lugar remoto y encantador que hace que nos convirtamos en anfitriones de almas de todo el mundo que literalmente cruzan el planeta para visitarnos… que sería de Tierra del Fuego sin todo eso…


Llegar a este sitio prístino, salvaje, rústico es ya una experiencia de por sí, pero esa experiencia no se completa si no conocemos las costumbres y productos, tan originales como el destino, que hay para ofrecerle al viajero. Tierra del Fuego tiene, además del cordero, la merluza negra y la centolla… indiscutibles protagonistas de la historia regional, una serie de productos comestibles muy particulares e interesantes que hacen de esa búsqueda una aventura por los sabores ocultos de estas latitudes.


Sin entrar en tecnicismos ni lenguajes demasiado científicos podemos nombrar especies como la salicornia, el pan de indio, la pimienta de Canelo (o Magallánica), el diente de león, el calafate, la frutilla silvestre, los peces y mariscos que pueblan el Canal Beagle, las truchas que nadan por los ríos del corazón de la isla, los quesos de oveja de La Misión Salesiana, el alga Cachiyuyo, algún que otro hongo dentro de los muchos que crecen por el bosque, y otras especies menores que si bien no conforman una extensa variedad, nos brindan un abanico más que interesante para ofrecer una comida 100% fueguina… con el espíritu de la naturaleza en nuestra cocina y fundamentalmente con sabores muy típicos sobre nuestros platos!


Vamos a nombrar algunos… quizás los menos utilizados, pero que crecen frente a nuestros ojos y al alcance de nuestras manos, para que podamos recolectarlos y saborearlos simplemente abrigándose y saliendo a caminar por el bosque fueguino… eso sí, no se olviden de llevar algo para juntarlos… bolsa, canasta o mochila… lo que les resulte más cómodo pero que pueda volver repleto de ganas y entusiasmo!!


Pan de indio: es lo que en la Patagonia más al norte llaman Llao Llao, pero en estas latitudes debe su nombre a que formaba parte de la dieta de los pueblos originarios de la región. Es un hongo comestible que en realidad no tiene mucho sabor ni una textura que enloquezca de placer… pero lo recomiendo para agregar en láminas a las ensaladas o a los risottos… no tendrá mucho gusto pero tiene mucha “onda” y realmente forma parte de la postal fueguina. Llao Llao en lengua mapuche dicen algunos que saben que significa “rico, rico, dulce, dulce”… algo de eso tendrá, no les parece?


Salicornia: es una hierba perenne (mal llamada alga) y se la conoce también como “espárrago de mar”. Es un producto gourmet muy apreciado en Europa y sin embargo acá, que la tenemos a lo largo de toda la costa marina, hay gente que aún no la ha probado! Lamentablemente no hay mucha en Ushuaia pero si en la zona norte de Río Grande y San Sebastián… por lo tanto solo hay que cargar nafta, preparar el mate y salir a su búsqueda… no se van a arrepentir! Ligera y naturalmente salada, se consume cruda o cocida… en ensalada, tortillas, salteada, encurtida y como la imaginación les permita jugar ya que es muy maleable y se adapta a muchas preparaciones… es muy rica!

Cachiyuo: es un alga de gran tamaño que nada en las costas fueguinas. Quienes miramos el canal la vemos sin darnos cuenta. Es una pena que la “ninguneemos” ya que en Chile se utiliza en muchas comidas clásicas (guisos, sopas, ensaladas, pasteles e incluso hay una mermelada que lleva este alga). La obtenemos solo con meter nuestras manos en las orillas… por lo que propongo que la revaloricemos como producto local… y la probemos en un guiso con pescados y mariscos.


Pimienta de Canelo: es la semilla del Canelo, árbol que abunda en las zonas costeras (hay muchos en el camino a Estancia Túnel y en algunas zonas del Parque Nacional). Su fruto es una baya azulada que crece en racimos. Luego de recolectarla hay que secarla hasta eliminar casi el 90% de humedad y está lista para utilizarla como la pimienta en grano… pica fuerte, es algo dulce y tiene regustos ácidos por la presencia de vitamina C… es muy rica para acompañar huevos, carnes o pescados y por supuesto para que nuestros platos tengan un condimento especial… por lo original y por lo fueguino!


Diente de león: es el “yuyo” que abunda en Ushuaia! Si… son esas flores amarillas que en Noviembre y Diciembre comienzan a poblar los suelos terrosos de la ciudad y de los bosques, y luego dan paso a los famosos “panaderos” que todos nosotros y nuestros hijos han soplado y disfrutado esparciendo sus semillas al aire. Es la especie invasora que en un jardín del norte se la deshonra y combate a muerte porque ciertamente arrasa y conquista el terreno. Pariente de la achicoria, recomiendo utilizar las hojas jóvenes y tiernas en ensalada o en preparaciones con huevos (tortillas, omelletes y revueltos). Solo hay que salir de casa con una tijera y volver a entrar con la ensalada en nuestras manos!


Por Patricio Mac Loughlin

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