IMÁGENES QUE COMUNICAN

El nació y se crio en Ushuaia, hasta ir a estudiar a Buenos Aires la carrera de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación Social en la U.B.A, actualmente se encuentra cursando el profesorado de esa disciplina y haciendo la tesina de grado para obtener el título de la Licenciatura, él es Lucas Benévolo y los invitamos a conocerlo.


Nos gustaría que nos cuentes ¿cómo fueron tus inicios en la carrera?

L.B: La primera vez que me subí a un subte tenía 15 años, fue cuando hicimos un intercambio los alumnos del Colegio Nacional Ushuaia con los del Colegio Nacional Buenos Ushuaia; hoy con mis 25 años me sigue pareciendo una locura, un tren que va por debajo de la tierra, aunque te vas acostumbrando. Yo vivo en Provincia, en zona norte, y la Facultad de Ciencias Sociales queda en la zona de sur de la capital. Tengo una hora y media de viaje como mínimo, sumado al tráfico es todo un tema para llegar. Lo más difícil fue acostumbrarme a eso, a los tiempos y distancias que en Ushuaia no existen.


¿Desde temprana edad te interesaba?

L.B: Nunca me planteé ir a otra universidad, siempre supe que quería estudiar una carrera relacionada con las Ciencias Sociales. Historia, Sociología, Psicología son carreras que tenía revoloteando en la cabeza a la hora de decidir; en nuestro último año de secundaria se organizaban charlas con profesionales, ahí escuché por primera vez hablar sobre Comunicación Social, cuando vi el plan de estudios supe que era lo que quería estudiar, la carrera tenía: un poco de audiovisual, Historia, Psicología, Sociología y lo mejor era que en el 4to año podía elegir entre cinco orientaciones de acuerdo a mis gustos y proyecciones. Entonces en algún punto la carrera me permitió seguir pasando por nuevas experiencias y conocimientos.

En esta interminable búsqueda descubrí en la fotografía un modo de aplicar varios de los conocimientos adquiridos en la carrera. Durante el 2012, en un viaje por la ruta 40 con 2 amigos, decidí llevar una cámara analógica de la familia que estaba juntando polvo en casa y fue una maravilla. A partir de ahí no dejé de hacerlo en todos los viajes que hice. La fotografía implica poder revivir ese momento a partir de la foto y, a la vez, crear nuevas sensaciones. Me pasa con todas las fotos de los viajes que fui haciendo, conservo muchas que aún no edite, y cuando encuentro un tiempito para sentarme en la computadora, vuelvo a tener esa sensación de querer irme a fotografiar todo.


¿Actualmente a que te dedicas?

L.B: Actualmente me dedico a la fotografía de bodas, luego de pasar por muchos trabajos encontré una veta que me permitió estudiar y a la vez tener un ingreso. Lo que más me gustó de la fotografía de bodas es que estás muy cerca de los protagonistas contando el mejor día de sus vidas. Trabajar con personas en ese estado de ánimo es un privilegio.


Además de especializarte como fotógrafo de bodas ¿Haces otro tipo de fotos?

LB: Si claro , además trabajo en una Agencia de Noticias haciendo fotoperiodismo, que es otro tipo de fotografía que me gusta mucho porque nunca sabes la foto que te vas a encontrar. Hago cobertura de marchas, demandas sociales o retratos en entrevistas. Por lo general estás en la calle o en lugares donde tenés que resolver todo muy rápido. Esa imprevisibilidad te obliga a estar alerta siempre porque no sabes cuándo puede haber una buena foto; casi que tenés que imaginar la foto antes de hacerla y después ir probando hasta que quede, porque, a diferencia de las bodas, en fotoperiodismo necesitas contar mucho con menos fotos, tenés que incluir personas, un contexto, un reclamo, emociones, y no podés subir diez imágenes por nota para contar esa historia.

Tenés algún proyecto que te gustaría desarrollar? ¿Lo llevarías acabo en la ciudad?

L.B: Me gustaría mezclar la fotografía de viajes con la de bodas, creo que poder contar una historia como la unión de dos personas en un lugar como Ushuaia sería algo fantástico. Tenés un contexto insuperable, unos paisajes hermosos y encima dos protagonistas para esa historia. No necesitas nada más, sólo la cámara y “fotear” hasta que los novios se cansen.


¿Qué es lo que te gusta de Ushuaia?

L.B: Me encanta que sea tan cambiante y contrastante, crea una atmósfera única. También me gustaría hacer fotoperiodismo, hay muchísimas historias por contar. Creo que hay muchísimo por hacer, resolver y mostrar.


Por último, que recomendación les dejarías a los jóvenes ¿Qué desean estudiar fuera de la provincia?

L.B: A los jóvenes les diría que, si tienen la oportunidad, lo hagan. No siempre es sencillo desde el punto de vista económico, yo me siento un privilegiado por la oportunidad que tuve y la verdad que la elegiría siempre. En lo personal tuve un crecimiento muy grande, volver con nuevos saberes y experiencias a la isla le da un valor agregado a tu trabajo y a tu vida en general.


Por Fernanda Tavarone

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