HACIA EL CONTINENTE BLANCO

Actualizado: 30 de ene de 2019

Apenas mil kilómetros nos separan del rincón más inhóspito y menos explorado del planeta: La Antártida. Estamos tan cerca y a la vez tan lejos...Es el último continente descubierto y el reservorio de agua más grande de mundo, tiene los paisajes más impresionantes que puedan imaginarse y es un destino inaccesible para la mayoría de los mortales. El inconsciente colectivo la identifica como un conjunto de icebergs, mucho frio y más hielo, sin embargo, en el fondo también sabe que "hay algo más" y ¡sí!, hay muchísimo más en fauna, en historia, en paisajes y en propuestas de aventura...La Antártida es un destino turístico que impone su grandeza y nos permite comprobar lo minúsculos que somos en medio de un territorio inmenso, duro y tremendamente bello. Conocerla vale cada centavo de tan costoso viaje y vale todas las penas que pueda causar el impiadoso oleaje del pasaje Drake. Aquí va una reseña para quienes sienten por lo menos curiosidad por este mágico destino.

Pato Masa Hirsch

¿Cuándo ir?

Aquí son el clima y el hielo quienes marcan el itinerario. La mejor época para ir es en verano y es por eso que la temporada antártica va de noviembre a marzo.

En noviembre el hielo comienza a romperse y es la temporada de apareamiento de las aves.


En diciembre y enero los polluelos de los pingüinos se llevan todos los aplausos.

En febrero y marzo los pequeños abandonan sus nidos y los adultos se mudan y pierden sus plumas. En estos meses las ballenas son más fáciles de detectar.


¿Cómo llegar?

Aunque hay turistas que viajan desde Australia en avión y otros desde Nueva Zelanda o Sudáfrica; la mayoría de los visitantes de La Antártida lo hace desde Ushuaia y en barco. También hay unos pocos que la sobrevuelan en avión y sólo los más intrépidos se atreven a hacerlo en yate. Cada opción tiene su pro y su contra pero todas coinciden en el alto costo que implica esta aventura.


Quienes elijan viajar en barco tendrán opciones que diferencian la esencia del viaje. La vida en la Antártida transcurre mayormente en el barco ya que en destino no hay hoteles ni restaurantes; uno duerme, come y vive a bordo y sólo desciende para visitar puntos de interés.

Pato Masa Hirsch

- Barcos de gran porte: se trata de grandes cruceros que a menudo vemos en nuestro puerto durante el verano. Estas naves proporcionan un máximo nivel de confort a los pasajeros pero les quita la posibilidad de hacer descensos. Y es que resulta que por el Tratado Antártico se limita el desembarque un máximo de cien personas por vez. Los barcos de gran porte llevan más de mil pasajeros a bordo de manera que resultaría imposible programar actividades en tierra. En compensación de esto, las vistas desde el barco son increíbles y quizá el movimiento de las olas se sienta menos pero para los amantes de la aventura, nada como un pequeño barco de expedición...


- Barcos de expedición: son más pequeños, llevan alrededor de 100 pasajeros, el lujo es inexistente y el confort dependiendo de la nave y del tipo de cabina puede ser bueno, limitado o básico. A menudo los baños se comparten entre dos cabinas. En todos los casos, un Staff muy preparado de historiadores, biólogos y especialistas en glaciares, acompaña a los turistas durante toda la expedición. Se hacen dos descensos diarios para explorar los diferentes lugares del itinerario elegido. Los descensos se hacen en semirrígidos (zodiacs) preparados para transportar a 10 o 12 personas. El ritual antes de cada descenso es el obligado lavado de botas de gomas que se usan para las caminatas en destino. Este lavado de botas evita que se transmitan posibles enfermedades de una colonia de pingüinos a otra. Estas botas con frecuencia la prestan los mismos barcos.


A la hora de elegir la mejor cabina para esta travesía, hay que tener en cuenta que para atravesar el Pasaje Drake (límite natural entre el océano Atlántico y Pacifico) casi siempre hay que enfrentar enormes tormentas con olas que frecuentemente superan los 10 metros. Por eso, se entiende que las cabinas menos afectadas por el natural movimiento de barco durante el Pasaje son las internas y las más bajas. Cuanto más alto este la cabina, más se sentirá el movimiento del barco.


¿Cuál es el itinerario?

Hay diferentes propuestas de rutas para descubrir la Antártida pero todas están condicionadas al clima durante el viaje que a menudo es impredecible. El itinerario clásico dura 11/12 días (2 días de navegación hasta hacer el primer descenso y luego 5 días recorriendo la Península Antártica para finalmente emprender el regreso que tomara nuevamente 2 días de navegación). Hay una opción con el mismo itinerario pero que cruza el Círculo Polar y es una expedición de 15 días para aquellos que buscan certificado de haber cruzado latitudes bajas. También hay itinerarios que incluyen las Islas Malvinas, Georgia del Sur y Península Antártica por 20 días y permite avistar colonias de pingüinos rey y elefantes marinos del sur.

¿Qué se puede ver?

Una de las mayores razones para viajar a La Antártida es poder observar su fauna que desde ya es una de las más extraordinarias del mundo. Estos singulares seres que habitan la Antártida son los que técnicamente se llaman especies endémicas refiriéndose a que solo pueden ser vistos en la Antártida. Las focas de Ross, los pingüinos Rock Hopper de penachos amarillos, el poco amistoso leopardo marino (un feroz depredador que se alimenta con espectacular violencia), una exótica especie de ballena azul que llega a medir 30 metros y pesa 100 toneladas, el cormorán antártico y la foca cangrejera. Con suerte se pueden encontrar pingüinos emperadores que habitan el continente antártico y no se dejan ver en altas latitudes.

Pato Masa Hirsch

Durante la travesía se visitan bases antárticas tales como la ucraniana Vernadsky o la base Brown argentina, entre otras. Dentro de los puntos turísticos que hacen la postal del viaje, encontramos la Isla Decepción que es el cráter de uno de los tres volcanes antárticos (este es un volcán activo); lo maravilloso de este extraño lugar es que el calor geotermal que sale del fondo del volcán calienta la superficie rodeada de hielo y glaciares; este es uno de los pocos lugares de la Antártida que nunca se congela y de hecho es el único lugar de todo el continentedonde se puede bañar en un mar tibio. La última erupción de 1967 formo un paso llamado Fuelle de Neptuno y por donde entran los barcos hacia el cráter.


Entre los lugares más espectaculares del viaje, están el Puerto Neo y la Bahía Paraíso. Rodeado de un inmenso glaciar de muchos colores, una pequeña y muy hipnótica playa y una simpática colonia de pingüinos papa, se encuentra la pequeña y preciosa cala conocida como Puerto Neo.


Sin dudas, uno de los rincones de mayor belleza de la Antártida es la Bahía Paraíso y sus sonidos sordos, sus colores indescriptibles y su profunda inmensidad tan calma y tan viva a la vez...deja en la retina la sensación de haberlo visto todo y conmueve en cada recuerdo de quienes tuvimos la suerte de conocerla.


El Canal Lamiare, Port Charco y Port Locro son otros de los espectáculos de esta expedición que es una inagotable fiesta para los sentidos. Islotes, bahías, ballenas, pingüinos, los sonidos de la naturaleza y los colores de la. Paleta más completa que se dibujan en el cielo, en el mar y en los glaciares.


¿Cómo contratar y qué llevar?

En las agencias de viaje de Ushuaia se pueden encontrar las mejores tarifas del mundo. Una vez hecha la reserva del lugar, se firman los contratos que provee la compañía naviera y se contrata un seguro médico obligatorio. No se necesita visado pero si es necesario tener pasaporte vigente. Se recomienda llevar un equipo térmico de campera y pantalón de nieve (se puede alquilar indumentaria para el viaje). Botas de goma (muchos barcos las prestan durante el viaje) y protección para la cámara fotográfica. Pastillas contra el mareo (drama mine) siempre son bienvenidas.


¿Cuánto cuesta?

Hay una tarifa especial y muy conveniente que es la de "último minuto" que permite embarcarse por unos USD 6.000 por persona para un itinerario clásico de 11 días en un crucero de expedición y en cabina básica a compartir.


En todos los casos incluyen todas las comidas y bebidas no alcohólicas durante el viaje. También incluyen los descensos, las excursiones y actividades (excepto kayak o buceo u otra actividad especia que la. Empresa naviera ofrezca como opcional) Una tarifa plena y sin promoción por 14 días arranca en USD 9.000 por persona y lega a USD 20.000 en barcos de expedición. Durante el viaje no se necesita llevar mucho dinero excepto para comprar souvenires, enviar alguna postal desde alguna base antártica o tomar a bordo alguna bebida fuera de lo que incluye el programa. Generalmente las propinas no están incluidas y son obligatorias.


La lejanía, su frío extremo, su fauna única, sus plataformas de hielo y las cordilleras, la historia de los primeros exploradores que la abordaron y también su extraña forma de vida actual, desafían al pasajero más atrevido de cualquier lugar del planeta. La Antártida es aventura y mucho más.


Por Karina Veloso

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