CROACIA Y LAS COSTAS DALMATAS

Cuando muchos de mis pasajeros me escriben consultando sobre posibles destinos para sus próximas vacaciones, la mayoría espera un lugar de playa como respuesta, y por qué?, porque casi todos asociamos el mar, el sol y la arena como lugar de relax y descanso. Ahora bien, cuando pensamos en mar, sol y arena lo más probable es que nuestra mente nos transporte inmediatamente a una playa paradisíaca del caribe o bien a las costas de nuestro país vecino carioca...y aunque no niego que la idea es muy tentadora, me propongo sorprenderlos con otra propuesta que sin dudas superará todas sus expectativas: Croacia y la costa del Adriático.



La costa del Adriático está llena de increíbles playas e innumerables bahías bañadas en aguas limpias del mar mediterráneo y, además de sus 1240 islas, sus 6280 kilómetros de costa y fiestas hasta el amanecer, ofrece una acogedora arquitectura medieval y muchos puntos de reconocido interés cultural.


Cuando llegué a Croacia, aterricé directamente en su capital, Zagreb, y la primera impresión fue estar frente a dos realidades porque este destino queda a mitad de camino entre una ciudad moderna y un pueblo tradicional donde conviven rascacielos de cristal y edificios antiguos descascarados. Tiene un centro histórico, una gran plaza, casas socialistas, una iglesia y un mercado. No es la típica ciudad europea donde todo marcha bien pero tampoco es un caos. Su gente además de amable es notoriamente alta, muy alta!. Seguramente Zagreb no es uno de los lugares más destacados de las guías de viaje pero sin dudas vale la pena visitarla.


Y a unos 380 kilómetros de Zagreb hacia el sur de Croacia, apareció Split en todo su esplendor. Split además de ser una ciudad portuaria, es el centro neurálgico de la costa dálmata y la segunda ciudad más habitada del país. Cuenta con un casco antiguo amurallado declarado Patrimonio de la Humanidad y es sin dudas el punto de partida para visitar las islas croatas. Si no se dispone de mucho tiempo, un simple paseo en ferry permitirá tener un panorama general de las maravillosas islas pero si es posible tomar un día, recomiendo una visita a la isla de Brac.


Hablar de la isla de Brac es hablar de Zlatni Rat (Cabo Dorado), situada en Bol, enclave conocido como “El cuerno”, ofrece una de las playas mas espectaculares de Croacia, con agua cristalina y una picuda lengua de piedras blancas que bordea el mar. Las playas dálmatas generalmente son de roca y no de arena. Se accede desde Split en ferry y luego de una hora de auto, se llega a Brac. Otra visita muy recomendable es la reconocida isla de Korcula, donde los lugareños aseguran que nació Marco Polo... Korcula es un pueblo comerciante de calles empedradas con reminicencia veneciana y un encanto muy particular. La mejor playa es la Lumbarda que queda a 6 kilómetros de Korcula.



Por último, y suelo dejar lo mejor para el final, llegué a Dubrovnik, la ciudad más popular de Croacia y a mi vista, una de las más sofisticadas de la región. La playa de Gradska Plaza hipnotiza en un contraste peculiar entre arena, mar y la muralla que alberga el centro histórico. Ufff, Dubrovnik....del lado antiguo de la muralla es un mundo maravilloso de joyerías, glamour, antigüedades, edificios simbólicos, piedra, historia, tejados rojizos que se pierden en azul intenso e inquieto del Mar Adriático...Dubrovnik cautiva e invita a perderse en las estrechas calles hasta caer la noche y entonces el espectáculo invita a una copa en calma, o una cena en una de las terrazas al aire libre con un ambiente muy mediterráneo y un toque chic único muy croata, muy Dubrovnik...y para quienes buscan fiesta, el Culture Club Revelin es la impactante discoteca construida en un fuerte del 1400 y que abre diariamente hasta el amanecer. Sin duda alguna, es una de mis ciudades favoritas en el mundo!.


Por Karina R. Veloso

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