CANAPÉ… LA FRIVOLIDAD EN UN BOCADO

Un preludio es aquello que precede y sirve de entrada, preparación o principio de algo, también se dice que la frivolidad es la cualidad de ser ligero, veleidoso, etéreo… pero a la vez muy sensual. Que mejores dos palabras para darle identidad a un canapé… ¿no les parece?


Hay muchas versiones sobre su origen y todas, según el universo cibernético, parecen estar relacionadas al Rey Alfonso X, también llamado el sabio. No sé si realmente fue él que dio inicio a esta sutil pequeña delicia, pero entiendo que a quien haya sido hay que agradecerle haberlo hecho… ¡y seguramente haya sido un sabio!


La palabra en su etimología pareciera provenir, más que de un vocablo concreto, de una interpretación y asociación con un objeto. Porque, en realidad, quienes más saben de palabras, dicen que proviene del griego ¡mosquito! Y de ahí, pasando por un montón de otras palabras, llegamos al vocablo en cuestión. Pero yo prefiero pensar que alguien, en algún momento de genialidad… y con una gran capacidad asociativa vio una cama e imaginó un manjar… porque canapé también es la base de una cama que sostiene el colchón, y creo que esa es la mejor interpretación que le podemos dar a dicha preparación culinaria.

Porque si hablamos e imaginamos un canapé, casi siempre posee una base. Es uno de sus principios… y luego se acopla un producto o suma de productos que en su totalidad componen una pieza con una gran dosis de arte visual y sensorial. Un canapé es una pequeña porción de comida, atractivo en sus colores y formas, y contrastante en sus texturas y sabores. Es un bocado delicioso, del tamaño justo para no tener que ser mordido en el camino y crear una explosión de sensaciones hasta en el paladar más experimentado… un canapé es frívolo, es elegante, es sutil… es sensual y apetecible por donde se lo mire… ¡es el mejor preludio para la cena de nuestras fiestas!


Los ingredientes de un canapé son como la esencia y la vestimenta de un ser humano… pueden ser extremadamente sencillos o intrincadamente sofisticados, pero todos transmiten su verdadera personalidad. Varían desde un simple ajo a un costosísimo caviar, desde un queso fresco a un foie gras, desde una fruta a una preparación culinaria digna del mejor de los chefs… y todo esto lo hace tan interesante, vistoso, y simple… pero a la vez muy sofisticado.

Bocadito, appetizer, tentempié, crostini, bruschetta, aperitivo, tapa, medianoche, y otras tantas expresiones serían informalmente “sinónimos” de canapé… depende del sitio, de la etnia, de la ocasión, del grupo, del momento, pero fundamentalmente ¡de las ganas de disfrutarlos!


Propongo que en estas fiestas expriman sus sentidos, hurguen en los mercados, o simplemente ¡googleen recetas! Pero anímense a comenzar la Navidad o el Año Nuevo de una manera distinta… con una selección de canapés y unos tragos refrescantes… ¡con un espíritu gourmet propio del mejor de los sibaritas!


Algunos conceptos o ideas fáciles…

Bases al alcance de cualquier mano inexperta: tostadas, pan de molde, rodajas de papa, de zucchini, de pepino, galletitas tipo crackers, grisines, fajitas, gajos o rodajas de frutas, frutas secas, frutas deshidratadas, hojas de endivias, champignones, pinchos (palillos de bambú o brochette), pirotines, tarteletas compradas, queso, huevos de codorniz, valvas de moluscos, y todo lo que tu imaginación permita contener algo delicioso encima…

Bases con iniciativa (¡o con recetas!): tortilla, blinis, cualquier masa de tarta, focaccia, polenta, hojaldre, croquetas, frittata, papas rösti, y todo lo que tu experiencia, investigación, práctica, tenacidad, abuela, amigo, chef, o ganas… te permitan hacerlo realidad…


Colchones (¡haciendo referencia al origen de la palabra!): queso crema, palta, quesos procesados, frutas y verduras cortadas bien chiquitas, pastas de todo tipo, patés, purés consistentes, pescados y mariscos, fiambres, encurtidos y conservas, escabeches, chutneys, arroz, pesto, y todo lo que tu paladar desee combinar con la base elegida…


Toppings (¡es muy canchero llamar así a lo que va arriba para decorar o terminar el canapé!): alcaparras, hierbas frescas, aceitunas, tomates secos, frutas y verduras cortadas más chiquititas aún, espárragos, salsas y aderezos, frutas secas, piel de cítricos, queso desmenuzado, ¡y todo lo que tu buen gusto considere que termina de vestir elegantemente ese bocado increíble!


¡Salud amigos!, que pasen unas lindas fiestas y que el año que viene… ¡venga con todo!


Por Patricio Mac Loughlin, especialista en arte culinario


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